lunes, 21 de junio de 2010

Guau!

Brigido el domingo, jamás creí ser capaz de sacar a la luz una faceta que, de mis amigos pocos conocen. Bueno, a las 10 de la mañana del domingo, estaba yo junto a el Felipe, la Flopa, la Paula, el Iván y el Cano, en la reunión de oración. Todo iba bien y sin muchas emociones a la luz, hasta que cada uno pide por sus cosas y ora a la vez. La Flopa igual estaba algo tristona, por el drama de su tío e igual como que en cierta forma provocó un poquito lo que sucedería a continuación. Llegó mi turno, y me costó empezar, mi hermano me tomó la mano para darme de su apoyo para poder orar por mi papá y mi hermana. Me puse a llorar. Fue todo tan extraño pero me sentía tan comprendido, tan apoyado y con todo el apoyo de las personas que estaban en ese lugar. Al decir la palabra 'Amén', el Felipe, la Flopa, la Paula, el Iván lloraban conmigo. Me sentí culpable de su llanto, pero a la vez sentí una amistad, un amor que extrañaba, que necesitaba. Luego me abrazaron. Sé que no van a leer esto, pero ellos saben que les agradezco mucho, sobre todo al Felipe que cacha mucho más sobre mis temas personales y también agradecerle a la Flopa, por darme un gran apoyo y ofrecerme su ayuda. Fue un lindo momento, lleno de emociones, de empatía, de amistad, y muchos episodios que estoy seguro que no habrá otro igual en mucho tiempo. Con todo esto comprendí que llorar no es malo, solo que nos gusta hacernos los fuertes en todo momento y poner lindas caras.

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